Jorge Legañoa Alonso
Cuando el presidente estadounidense Barack Obama le habló al pueblo cubano desde el Gran Teatro de La Habana, Alicia Alonso, pidió dejar atrás la historia de enfrentamiento bilateral con su gesto de extender “la mano franca”; sin embargo, dejó en el silencio temas que no pasaron inadvertidos para los presentes.Para el profesor Leyde Rodríguez Hernández, del Instituto Superior de Relaciones Internacionales Raúl Roa, el discurso del mandatario “es una invitación a desmovilizarnos, a perder todo compromiso con lo que hemos construido como país en las últimas décadas”.
Apuntó que lo de olvidar el pasado no es nuevo y señaló que pretende con una gran dosis de pragmatismo, que el pueblo deje a un lado su historia y vaciarlo de los recuerdos negativos de la hostilidad, las agresiones imperiales, el intervencionismo militar y las guerras para construir su imperio y dominar el mundo.