En su nueva estrategia, Washington ha trasladado el centro de su atención hacia la realidad interna cubana, en la que pretenden incidir más abiertamente y con premura
Cualquier análisis serio que se haga sobre los factores que estimularon el anuncio del 17 de diciembre por el presidente estadounidense Barack Obama, tiene que ponderar en primer lugar, la heroica resistencia del pueblo cubano por más de 50 años y la firmeza y sabiduría de su liderazgo histórico.
A pesar de que se trata de un paso histórico, lo esencial no se ha resuelto, como expresó el General de Ejército Raúl Castro. El bloqueo continúa ahí y el camino hacia la «normalización» parece ser un proceso largo y complejo. «Nuestro pueblo debe comprender que —añadió Raúl en su discurso ante la Asamblea Nacional el 20 de diciembre—, en las condiciones anunciadas, esta será una lucha larga y difícil que requerirá que la movilización internacional y de la sociedad norteamericana continúe reclamando el levantamiento del bloqueo».