Hace unos días en la noche de la
solidaridad que tuvo lugar en la sede del Instituto cubano de amistad con los
pueblos, el joven estudiante de Sierra Leona Ibrahin Durahmani Sesay envió un
mensaje al pueblo cubano en el que agradece el noble gesto de la pequeña isla
de enviar médicos a enfrentar la más terrible epidemia de ébola.
Sirva este noble texto para reconocer, a
propósito del día de la medicina latinoamericana al personal médico de Cuba,
que hoy salva vidas en la hermana nación.
Si tuviéramos que hacer un minuto de silencio para todos los que han
fallecido de Ébola, el mundo estará más de 3 días en silencio absoluto. Nadie
es ajeno del inminente peligro de esta epidemia e ignorara sería un grave error
por todas las personas involucradas. Sin
embargo el objetivo de esta mañana no es brindarles noticias amargas y que
causen depresión, sino un ejemplo de lo
mejor del ser humano, un masivo de profundo agradecimiento y un estímulo para
seguir adelante.
Hace 3 años que llegamos a este país para estudiar medicina, un hecho que fue
posible por la generosidad del gobierno
cubano que extendió su mano a ofrecernos becas
a pesar de sus propias limitaciones, pensando en las necesidades de otros. Y así nos
enseñaron el español hoy gozamos del tremendo privilegio de estar estudiando
medicina aquí una luz y esperanza para
un pueblo entero.
