Por: Tony Pradas
Hoy, ante la encrucijada del porvenir, Cuba ha decidido nortear hacia una nueva ruta de la economía del conocimiento, y espera que la informatización de su sociedad desbroce senderos que permitan acortar la brecha que separa a la Isla de los punteros.
Después de un largo, si bien relativo y obligado reposo, el país parece haber movido el mouse sobre la inconmensurable pantalla social. Y de entre posibles o quiméricas ecuaciones, apuntó hacia donde echará todos sus hierros y estrategias: la informatización real de la sociedad, a fin de despegar el vuelo y tirar, con un impulso binario, de otras ramas económicas para hacerse de un hueco en el mapamundi de las naciones ciertamente en desarrollo.
