José Dos Santos
Muchos podrán aportar nuevos calificativos al hombre que hoy ha pasado a la inmortalidad, no sólo del periodismo cubano. Incluso yo añadiría fraternal, servicial, atento, responsable, inquieto, solidario, perspicaz y alegre a esa gama de cualidades que hicieron de Ernesto Vera Méndez un ser a imitar.
Pero ahora, que el desenlace fatal lo aleja en lo físico y lo inserta más profundamente en nuestra memoria y corazón, me vienen a la mente episodios en los que dio lecciones, como siempre hizo sin proponérselo, de ser consecuente con principios, trayectoria y fe en la justeza de sus ideales.
