Por: Rosa Miriam Elizalde
Cuando usted asista o vea por televisión la Misa que oficiará el Papa Francisco, el próximo 20 de septiembre en La Habana, ponga atención a la “Salve Regina” que cerrará el culto. Es obra de un cubano, José María Vitier, y lo sabrá enseguida porque después del conocido canto gregoriano se desata la contradanza y el pájaro que se eleva en las notas musicales se siente, no como cualquier ave, sino como uno nuestro.
El pretexto es perfecto para tocar la puerta del estudio de José María, artista de sólida formación clásica que logra, como pocos, entrelazar lo culto y lo popular. Es el autor además de bandas sonoras de películas como Fresa y chocolate, El siglo de las luces y de las obras Misa cubana y Salmos de las Américas. Viene de un tronco familiar sorprendente.
