Oscar Arnulfo RomeroLos mártires son semillas de vida que
siembran la esperanza y fortalecen los caminos de la fe. Ellos han fecundado el
continente de la Tierra Fecunda – “Abya Yala”- por la fuerza de la palabra
profética y el testimonio de vida de quienes tuvieron el coraje y la fe de caminar
junto a la Iglesia Pueblo de Dios. Sus voces se alzaron en todo el continente y
el mundo. Así fue en el país hermano de El Salvador, sometido a la violencia
con más de 70 mil muertos, exiliados y perseguidos. De ese dolor surgió una voz
que fue guía y esperanza, denunciando la violencia y reclamando el respeto a la
vida y dignidad del pueblo sometido a la guerra civil y la dictadura militar.
Fue la voz de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, quien vive la
conversión del corazón y abraza el camino de la Cruz como señala San Pablo:
“para algunos es locura, para otros es vida y redención.”
