Luego del fracaso en el primer partido semifinal de Japón ante Corea del Sur, con marcador de 4×3, los aficionados ocuparon menos de un tercio de la capacidad del majestuoso estadio, donde se definieron los pareos para los desafíos por la corona y el tercer puesto de la competición.
Estadounidenses y mexicanos no se dañaron durante el primer tercio del encuentro, en virtud del trabajo de Mark Serrano y Zeke Spruill, dominantes en el supuesto inicio de un duelo de lanzadores.
