El Daily Breeze, un pequeño rotativo de Torrance
(California) con unos 63 000 suscriptores y unos siete redactores, se convertía
este lunes en noticia tras recibir el Premio Pulitzer, uno de los premios más
importantes del Periodismo, en la categoría de Periodismo local, gracias a la
investigación sobre la corrupción en el colegio Centinela Valley Union High
School publicado por tres de sus reporteros.
Pero hacía seis meses que uno de esos tres periodistas
premiados, Rob Kuznia, ya no trabajaba en el periódico local.Según publicaba el diario “L.A. Observed”, Kuznia había
dejado “el Breeze y el Periodismo el año pasado” y en la actualidad trabaja de
“publicista en el departamento de comunicación de la fundación USC Shoah” ya
que “era demasiado difícil llegar a fin de mes con su salario del periódico y
alquilar un apartamento en la zona de Los Ángeles”.
