Combatir al terrorismo y no esperar a que tengamos los terroristas en nuestras casas, ha sido parte de la argumentación rusa para emprender el miércoles pasado la complicada tarea de bombardear posiciones del autoproclamado Estado Islámico, en Siria.
El propio presidente Vladimir Putin ha reiterado el pedido de crear una verdadera coalición internacional de países que, respetando la soberanía siria y con el consentimiento del presidente de esa nación árabe, Bachar al Assad, una fuerzas para enfrentar a los grupos terroristas armados que han causado miles de muertos, la destrucción del país y el desplazamiento de millones de ciudadanos sirios que huyen de la guerra.
