A menos de una semana de haber llegado a la presidencia en la condición de vicepresidente en ejercicio, o sea, de modo interino, Michel Temer sorprendió al emprender un fuerte giro a la derecha y por haber estructurado un gabinete con inmensa propensión a lanzar comunicados confusos.
Analistas políticos afirman que desde el golpe cívico-militar de 1964, que instauró una dictadura que duró 21 años, no se veía en Brasil un programa tan conservador. Desde el fin del régimen de fuerza, ningún gobierno fue tan de derecha como el que recién empieza.
