Bajo la premisa del gobierno cubano de que nadie quedará desamparado, tan pronto como llegó a la provincia, procedente de países amigos y organizaciones internacionales, comenzó la distribución gratuita de alimentos y artículos de primera necesidad en este poblado del sur avileño, muy afectado por el huracán Irma.
Las primeras familias en recibir el donativo fueron las que habitaban las 114 viviendas devastadas por el viento y la penetración del mar, lo cual dejó a los pobladores sin la mayor parte de sus pertenencias, en mayor grado en el barrio Palmarito.Ante la presencia de Raúl Pérez Carmenate, vicepresidente del Consejo de Defensa Provincial, pobladores de la zona recibieron de manera organizada un kit de alimentos y de cocina, frazadas para taparse, agua embotellada, papel higiénico, confituras para niños y útiles de primera necesidad.
