Escuchar historias es muy gratificante pero cuando son contadas por sus protagonistas estas son más interesantes y eso le ocurrió a los que asistieron, al Instituto Internacional de Periodismo José Martí, a encontrase con Gustavo Robreño Dolz.
Con su hablar pausado, sin desviarse del mensaje que quiere transmitir, ni olvidar un detalle, por más de hora y media Robreño mantuvo en atento silencio al auditorio que disfrutó de su charla, invitado al espacio Aquí estamos, de la delegación de la Upec que conforman los periodistas jubilados de la capital.
