Por: Guillermo Alvarado
A pesar de que se trató de un escape anunciado, no por ello deja de causar una gran incertidumbre la salida de Estados Unidos del acuerdo nuclear firmado por las principales potencias mundiales con Irán, un instrumento que desde 2015 contribuyó a dar cierta estabilidad a la situación política en la región del Golfo.
Con la medida, que estuvo acompañada del habitual espectáculo bufo del presidente Donald Trump, la nación norteña acentúa su aislamiento del resto de la comunidad internacional y deja claro que las relaciones con la Unión Europea y el Consejo de Seguridad de la ONU para nada constituyen una prioridad durante este gobierno.
