Ciego de Ávila cerró 2015 con poco más del 92 por ciento de ejecución de su plan de inversiones, ascendente a 336,1 millones de pesos, un resultado que apunta a deficiencias en la planificación y control de las acciones constructivas y de montaje.
Si bien significa, asimismo, la consecución de obras de beneficio social y económico por valor de 310 millones de pesos, la inejecución se traduce en deficiente preparación técnica, bajo rendimiento y mala organización del trabajo de las fuerzas constructoras y la falta de integralidad en los procesos. El impacto más sensible, sin embargo, tiene que ver con la dilación o la no satisfacción de algunas de las necesidades de la ciudadanía.Con la apertura del Hotel Pullman Cayo Coco, aumentó el número de habitaciones en Jardines del Rey
