Este domingo es de intenso ajetreo en el edificio de estilo neoclásico marcado con el número 2630 en la Avenida 16 de Washington DC, sede de la que volverá a ser desde esta noche, al primer minuto del lunes, la Embajada de Cuba en la capital de EEUU.
Un enjambre de trabajadores que dan los toques finales a los equipos de audio y video, la tarima y otros detalles para la ceremonia oficial apertura de la Embajada, va y viene con escaleras, cables, tubos de aluminio y televisores enormes. En los exteriores, varios camiones de la televisión y de la prensa, con enormes platos satelitales que parecen de otro mundo, ya están apostados en la calle.
