Varios investigadores han llegado a la conclusión de que
las consecuencias de la sustitución de la gasolina por biocombustibles no solo
serían positivas, pues la producción de alimentos se podría ver afectada por
este proceso.
Los científicos calcularon que entre un 20% y un 50% de los
cereales que se planea usar en la producción de biocombustible no podrían ser
recuperados, lo que contribuiría a un aumento de los precios del trigo y a la
desaceleración de la producción de alimentos, informa el portal Science
Daily.