El pasado 22 de abril, el Departamento de Estado anunció la decisión de incluir el café en la lista de productos cubanos producidos por el sector no estatal, que se permitiría sean importados en ese país. Con esta acción se daba continuidad a una medida adoptada por el gobierno de los Estados Unidos en febrero de 2015, autorizando exportaciones cubanas muy limitadas, que excluyeron todos los bienes y servicios producidos por empresas estatales.
Llama la atención que en su anuncio, el Departamento de Estado aclaró que para ello “los empresarios cubanos tienen que demostrar su independencia del Estado” y señaló que esta es otra medida pensada con el fin de “apoyar la capacidad del pueblo cubano para lograr un mayor control de sus propias vidas y determinar el futuro de su país”.
