Por: Ignacio Ramonet
Un mes después de los odiosos atentados yihadistas en París cometidos por tres terroristas que causaron 17 muertos (entre ellos casi todo el equipo de redacción del semanario satírico Charlie Hebdo) ¿qué lecciones se pueden sacar de esa brutal agresión?
Como siempre, la irrupción del
terrorismo y su violencia arrolladora obligan a una sociedad a interrogarse
sobre sí misma. Igual que Estados Unidos después de los ataques del 11 de
septiembre de 2001 (o España después de las explosiones de Atocha, en Madrid,
el 11 de marzo del 2004; o el Reino Unido después de las bombas en el metro de
Londres, el 7 de julio de 2005; o Noruega después de los atentados de Oslo y
Utoya el 22 de julio de 2011), Francia se sintió en “estado de shock”.

