En su informe anual sobre la estrategia de control
internacional de narcóticos, el Departamento de Estado ha reconocido que “a
pesar de estar ubicada geográficamente entre los mayores exportadores de drogas
ilegales en el hemisferio y el mercado de Estados Unidos, Cuba no es un gran
consumidor, productor, o punto de tránsito de narcóticos ilícitos”.
El reporte, con fecha de marzo de 2015 y que acaba de
publicar la cancillería norteamericana, añade que “la producción y el consumo
interno de Cuba siguen siendo bajos debido a la vigilancia activa, estrictas
sentencias y los programas nacionales para la prevención y la educación” en la
Isla.
