Por Ricardo Benítez Fumero
En muchos casos, las niñas de los campos de la Cuba de ayer ayudaban a sus madres a lavar para afuera como único medio de sustento / Foto: Revista Bohemia
La primera vez que escuché el término “lavar para afuera” fue durante una conversación familiar que sostenían mis padres con unos vecinos que compartían con nosotros el cafecito del mediodía.
