Por: Patricia Maria Guerra Soriano
En la tarde de este primero de abril, en Centro Habana, se escucharon palabras que no resultaron extrañas a los oídos de los cubanos. Y es que a voces de tavarich y aplausos acompañados de urras quedó inaugurada una exposición de amigos, en la que también se unieron dos países: Cuba y Rusia.
La humorada del abedul o vodka con humor llegó hasta La Habana, no de manera casual, sino de la mano de Arístides Hernández, caricaturista, ilustrador y pintor autodidacta, más conocido como Ares.
