Alrededor de la Cumbre de las Américas en Panamá se destapó, una vez más, el debate sobre la llamada “sociedad civil cubana” y la legitimidad de sus representantes.
Desde la teoría es una discusión complicada, porque el
concepto de sociedad civil ha sido interpretado de maneras muy diversas, a
veces contradictorias, y manipulado extensamente a lo largo de la historia. Si
fuéramos a simplificarlo, diríamos que, más allá de las complejas
aproximaciones filosóficas que tratan de explicarlo, es un concepto que intenta
abordar la relación de las personas con el poder político y en ello radica su
esencia.
