Por: Graziella Pogolotti
Hijo de rusa y francés, Alejo Carpentier nació en Lausana, Suiza, el 26 de diciembre de 1904. Llegó a Cuba en edad temprana, cuando sus padres, como tantos otros emigrantes, intentaron hacer fortuna en un país recién liberado del dominio español. Para procurar alivio al asma que aquejaba al niño se instalaron en una zona rural de la periferia habanera. Allí conoció de cerca la prodigalidad de la naturaleza y, sobre todo, el modo de vida del campesino.
Las vivencias de entonces complementaron una formación autodidacta en los terrenos de la música y la literatura, dado que su enfermedad coartó su asistencia regular a la escuela.