En la década de los ochenta, el único canal 24 horas de
noticias que existía en el mundo era el norteamericano CNN. Hoy hay más de un
centenar. Y entre ellos hay que destacar algunos de gran cobertura y
presupuesto, curiosamente de propiedad pública: Rusia, China, Qatar, Irán o
Venezuela. No niegan que su objetivo es presentar una alternativa al predominio
del mensaje occidental, son conscientes de que un gran sector de la opinión
pública mundial se niega a depender exclusivamente del mensaje monocorde de los
medios occidentales y quiere conocer la interpretación de otros actores de la
arena internacional.
De hecho muchas de las televisiones internacionales de
noticias recurren al símil antiCNN para identificarse. Ello llevó a la
secretaria de Estado Hillary Clinton a afirmar que “las grandes cadenas de
televisión estadounidenses están
perdiendo espacios frente a la rusa RT, la china CCTV y la qatarí Al Jazeera”.
Veamos cuáles son esas voces que tanto preocupan a Hillary Clinton y que están
permitiendo que la comunicación global sea multipolar.
RT
Propiedad del Estado ruso, es también conocida como Russia
Today. Arrancó en 2005 con un presupuesto de 30 millones de dólares, hoy es
diez veces más, 313 millones. Incorporó a la agencia estatal RIA Novosti. Emite
en inglés (tiene además una programación específica para el Reino Unido con dos
millones de espectadores siendo la tercera cadena de noticias y en Estados
Unidos es la segunda televisión extranjera más vista), español (desde 2009) y
árabe, y está previsto que en breve empiece a hacerlo en francés y en alemán.
En América Latina más de 900 operadores de televisión de pago transmiten su
señal.
“En estos países la
gente está cansada de la agenda que dictan los canales españoles de CNN y BBC,
de la imagen parcial del mundo y prefiere un contenido televisivo de alta
calidad, una alternativa a la corriente principal occidental”, afirma la
redactora jefe de RT, Margarita Simonián.
RT dio un golpe de efecto en 2013 cuando fichó a Larry King,
una estrella del periodismo estadounidense, para su edición norteamericana.
King era internacionalmente conocido entre 1985 y 2010 por su programa nocturno
de entrevistas en la CNN, ha reconocido que trabaja en RT con total libertad.
Televisión Central de China
China dedica un gasto anual de miles de millones de dólares
para la expansión internacional de sus medios de comunicación con una
importante presencia en el África subsahariana y en Latinoamérica, donde tiene
diez oficinas (CNN tiene tres). La Televisión Central de China (CCTV) tiene
programas en árabe, francés, ruso y español, mientras que Xinhua, la agencia
estatal de noticias del país, se está extendiendo por todo el mundo.
El presidente de China, Xi Jinping, dejó clara su concepción
del papel de los periodistas en su primer discurso tras ser nombrado secretario
general del Partido Comunista: “Amigos de la prensa, China necesita aprender
más del mundo y el mundo también necesita aprender más de China. Espero que
continuéis esforzándoos para profundizar en este entendimiento mutuo”.
La televisión estatal china CCTV es uno de los principales
instrumentos para este fin. Su expansión internacional comenzó en 2001 y hoy
cuenta con departamentos que gestionan las versiones en inglés, castellano,
francés, ruso, coreano y árabe, y tres grandes redacciones en Pekín, Nairobi y
Washington. El objetivo es “que personas de otros países conozcan el mundo
desde una perspectiva china”, describe Chen Yongqing, del Departamento de
Difusión y Desarrollo en el Extranjero de la televisión. “CCTV está
comprometida a construir un medio internacional de primera clase y esto pasa
por seguir desarrollándose en los mercados extranjeros”, explica.
La publicidad cubre casi exclusivamente los 2.108 millones
de euros de su generoso presupuesto que permite disponer de medios excepcionales
para sus coberturas y contratar profesionales extranjeros reputados,
especialmente para el canal en inglés, el que goza de mayor autonomía.
Press TV e HispanTV
Irán lanzó la televisión por satélite PressTV en 2007. El
nuevo canal en inglés se convirtió en el proyecto estrella de IRIB, la
Radiotelevisión de la República Islámica de Irán, con el objetivo declarado de
expandir su alcance global. Su presupuesto en 2009 era de seis millones de
euros, según la agencia de noticias iraní Mehr.
Su canal en español es HispanTV, que cuenta con 800
trabajadores. El canal en inglés con 1.200. Según señalan, HispanTV “se
concibió para ser un puente de integración y mostrar los aspectos culturales y
sociopolíticos entre Irán e hispanohablantes” y su misión es “trabajar bajo el
férreo compromiso como medio de comunicación para fomentar el acercamiento
entre los pueblos de Irán, el Hispanoamericano y los de Medio Oriente,
considerando además la necesidad de crear una mayor cercanía entre todos los
pueblos de América Latina”.
Al Jazeera
Probablemente fuese el primer fenómeno de televisión de
noticias internacional al margen del predominio de occidente. Nacida en 1996
por decreto del emir de Qatar, revolucionó la información en el mundo árabe con
todo un despliegue de recursos técnicos y humanos, incluidas grandes figuras
del periodismo anglosajón.
“Al Jazeera fue la primera televisión independiente del
mundo árabe”, señala un portavoz por correo a El País. “Su enfoque periodístico
global y en profundidad, junto con su compromiso de dar voz a los sin voz, le
ha hecho merecedora de numerosos premios”, subraya. Según la cadena, cuenta con
una audiencia de “260 millones de hogares en 130 países de seis continentes”.
Telesur
Se crea en 2005 por iniciativa del entonces presidente de
Venezuela Hugo Chavez. Por primera vez, varios países se agrupan para crear una
televisión internacional de noticias. Forman parte de ella junto a Venezuela,
Cuba, Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador y posteriormente Uruguay y Nicaragua.
Se declara “un multimedio de comunicación latinoamericano con vocación social
orientado a liderar y promover los procesos de unión de los pueblos del Sur”.
Asimismo, reconocen trabajar “para la construcción de un nuevo orden
comunicacional”.
Tiene corresponsalías en prácticamente todos los países
latinoamericanos, Washington, Madrid y Londres. Ha tenido coberturas míticas
como el golpe de Estado de Honduras, la guerra de Colombia o los Foros Sociales
Mundiales, donde quiera que se celebraran. Con ello ha demostrado apostar por
una nueva visión internacional de la actualidad desde la perspectiva
hispanohablante.
En julio de 2004 inauguró un canal en inglés dirigido a
Estados Unidos, que se emite desde Quito. En él cuenta con la colaboración de figuras como Noam
Chomsky, Oliver Stone o Tariq Ali.
Curiosamente, los medios predominantes de Occidente, que en
sus países hacen de la libertad de expresión y de los medios bandera
democrática, califican a estos medios no occidentales como herramientas a favor
de dictaduras y contra la democracia. Incluso han sido varios los intentos de
prohibirlas, el regulador del mercado televisivo en Reino Unido consideró a RT
culpable de violar el código ético por su “parcialidad” en la cobertura de la
crisis de Ucrania de marzo de 2014 y amenazó con retirarles la licencia. El
organismo advirtió al canal de que, si se producían más vulneraciones de ese
código, podría perder su licencia.
El gobierno español, con la excusa de unas sanciones
económicas de la Unión Europea, prohibió
en diciembre de 2012 la difusión en España y en América Latina por el satélite
Hispasat de dos cadenas de televisión iraníes, PressTV e HispanTV. En junio de
este año la secretaría de Estado de Telecomunicaciones cambia de opinión y
decide autorizar a Hispasat la difusión de Hispan TV. El motivo, que el
secretario de Estado norteamericano, John Kerry, emitió cuatro meses antes “una
autorización para que las compañías europeas pudiesen de nuevo transmitir los canales
iraníes sin correr el riesgo de ser sancionadas por EEUU”.
¿Y por qué el cambio de postura de los norteamericanos?
Pues, según The Wall Street Journal, porque Teherán no impedirá la difusión en
la región de la BBC y de Voice of America en farsi.
En julio de 2013, Press TV y otros canales iraníes fueron
retirados de varios satélites europeos y americanos (entre otros de Eutelsat y
Intelsat), supuestamente a causa de las sanciones contra Irán, a pesar de que
un portavoz de la UE dijo al canal que estas sanciones no se aplican a los
medios de comunicación.
En 2012, el regulador de los medios de comunicación con sede
en Munich Bayerische Landeszentrale für neue Medien (BLM) anunció la retirada
de la licencia a Press TV para emitir por el satélite Astra. El equipo legal de
la televisión iraní lo recurrió y los tribunales alemanes le dieron la razón,
pudiendo restablecer la emisión.
A los directivos de la Fundación Nacional para la Democracia
(NED), con sede en Washington tampoco les gusta esta pluralidad informativa.
Christopher Walker, director ejecutivo del Foro Internacional de Estudios
Democráticos, afirma en El País que “regímenes autoritarios, como China y
Rusia, utilizan los medios de comunicación para minar la democracia más allá de
sus fronteras y preservar su estilo de gobierno”. Walker les acusa de “inhibir
la difusión de la democracia”. Y continúa: “Los regímenes autocráticos con más
recursos han construido grandes grupos de medios de comunicación que les
permiten proyectar esos mensajes al mercado mundial de las ideas. Ese amplio y
creciente arsenal de medios informativos que opera al servicio del Estado
autoritario da a esos regímenes la capacidad de introducir ideas en el debate
mundial de forma sistemática”.
Para los que no la conozcan, la NED se presenta como como
una organización privada pero casi todos sus fondos son gubernamentales. El
propio The New York Times llegó a afirmar que se creó en 1983 “para llevar a
cabo públicamente lo que ha hecho subrepticiamente la Central Intelligence
Agency (CIA) durante decenios. Gasta 30
millones de dólares al año para apoyar a partidos políticos, sindicatos,
movimientos disidentes y medios informativos en docenas de países”.
Curioso que desde el país que glorifica la libertad de
expresión puedan considerar que unas televisiones, al no ser estadounidenses,
sean herramientas para contener la democracia en el mundo. Gran paradoja, que
las bombas de la OTAN lleven democracia a Irak, Afganistán o Yugoslavia, y la
difusión de ideas en las televisiones china o rusa la impidan.
Lo que es indiscutible es que gracias a RT podemos conocer
otra versión de la crisis de Osetia, Georgia o Ucrania, con Telesur otra
realidad de los cambios políticos en América Latina, mediante HispanTV la
verdadera cara de Israel o, por medio de Al Jazeera, la voz de los palestinos.
Probablemente la televisión china no sea neutral informando del Tibet, Telesur
de la inflación venezolana, RT de la crisis del petróleo o Al Jazeera de las
primaveras árabes.
Sin duda estos medios están contaminados por intereses
geopolíticos de sus propietarios, lo hipócrita es denunciarlo cuando se habla
de ellos y desconocerlo cuando se trata de Fox, financiada por el Partido
Republicano estadounidense, o Telecinco, propiedad de Berlusconi. Mi experiencia
personal es que he visto a los periodistas de Al Jazeera informar con valor y
rigor en Bagdad y Beirut; a los de HispanTV y RT con absoluta independencia en
Caracas y he comprobado la valentía y veracidad de los de Telesur como enviados
especiales en Siria, y por supuesto en América Latina.
Walter Isaacson, siendo presidente de Broadcasting Board of
Governors, la agencia gubernamental que administra los medios con los que
Estados Unidos proyecta su propaganda al mundo (La Voz de América, Radio Europa
Libre, entre otros), ya señaló, ante el desarrollo de los medios citados, que
“no podemos permitir que nuestros enemigos nos aventajen”, para justificar la
necesidad de más presupuesto. Ese es el problema.
Fuente: Cubaperiodista

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