El gobierno ruso anunció la entrada en vigor a partir del primero de enero de un paquete de medidas restrictivas de orden económico y comercial respecto a Ucrania, aunque no significa una suspensión de los vínculos bilaterales.
La disposición fue señalada este lunes por el primer ministro Dmitri Medvédev, con la denominación de medidas económicas que contemplan regulaciones aduanales y el embargo de alimentos.