El mural emplazado en el Hotel Habana Libre destaca por una visualidad que alude a varios elementos relacionados con el concepto de la identidad que fue desarrollando la artista a lo largo de su carrera
Cuando el 8 de enero de 1959 los rebeldes de la Caravana de la Libertad entraron a La Habana, en lo alto de la rampa de El Vedado se alzaba ya una imponente instalación turística, que exhibía en su fachada un espléndido mural de cerámica.
