Por:Roberto Alfonso Lara
El fenómeno asoma como la punta del iceberg, muy a tono con toda la maquinaria farandulera desplegada en la nación. El concepto en sí busca establecer o visualizar diferencias entre las personas, a partir de la posesión de más o menos dinero
Durante la última sesión ordinaria del Parlamento cubano, un joven diputado disparó al blanco, al cuestionar con certeza las estrategias orientadas a la recreación en el país. Su argumento distanció las dudas: en algún punto cósmico de la geografía capitalina se ofertaba el concierto de Laritza Bacallao, Gente de Zona, Habana de Primera y Leoni Torres por el mínimo, ¡el mínimo precio!, de 296 pesos convertibles (CUC).
